Puede que al final te sientas impotente, y que a raíz de esa impotencia, te hagas un daño que jamás creerías verdad que podrías llegar a hacerlo.
Puedes sentir mil y un cosas por el, pero no sabes como demostrarlo, no sabes que más decir porque llega un punto en el que te sientes tan gilipollas que piensas, "Y sí el problema soy yo?" Y sí es así, simplemente te dan ganas de acabar con tu vida. Sin dar razones. Simplemente, acabar con tu propia vida por el sufrimiento que sientes en el momento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario